“Si pudiéramos incorporar la psicología evolucionaria como una explicación última podríamos obtener respuestas a comportamientos complejos”

 Entrevista con la Doctora Ana María Fernández,  ganadora del Ig Nobel en economía con un estudio de la relación entre desigualdad económica y la frecuencia de besos en la boca.

  • ¿Cómo te dedicaste estudiar el comportamiento humano desde una perspectiva evolutiva?

 

Estudié Psicología en la Universidad de Texas, luego cuando hice un Magíster empecé a investigar y entender de qué se trataba la psicología evolucionista. De hecho, cuando tomé el curso de David Buss el último año de pregrado, me empezó a interesar mucho la selección de pareja y todo lo que la rodeaba; muy poca gente o casi nadie tenía esta mirada sobre el comportamiento. Este punto de vista se transformó en una pasión, algo entretenido y novedoso para investigar.

 

 

  • ¿Cuál es este enfoque que te interesó de la psicología evolucionaria que no tienen otros enfoques?

 

La psicología evolucionaria tiene que ver con el explicarse la conducta en función de la teoría de la evolución, es decir, no pensar que la conducta o el comportamiento depende solo de factores próximos como cultura, lo que pasa en tu casa, socialización, entre otros, sino más bien comprender que en nuestra mente existen características preconcebidas biológicamente que se van activando según un ambiente determinado y que de alguna forma nos sirvieron en un pasado evolutivo y son motivaciones que son un punto de partida en la comprensión del comportamiento humano.

 

  • ¿Por qué crees que la psicología evolucionaria es una disciplina muy poco conocida acá en Chile?

 

Creo  que es porque existe poco conocimiento, acá en Chile todavía se sigue enseñando una psicología muy basada en lo clásico que son las explicaciones más culturales y próximas, donde se le da un rol muy fundamental a lo relacionado con la socialización. De alguna forma creo que cuando se piensa en una aplicación biológica de la Psicología la gente se confunde y cree que estamos hablando de un determinismo biológico que no tiene mucha relación con la Psicología evolucionista; debido a esto son reacios a incorporarla. Además existe una mala formación en los factores biológicos de la conducta y esto provoca que no se incorporen en la disciplina.

 

  •  ¿Crees que hay muchos mitos en relación a la psicología evolucionista?

 

No, no creo que hayan mitos sobre esto pero sí existen estudios más normalizados que otros, por ejemplo en el desarrollo de un humano nadie discutirá cómo se van develando las características de un niño hasta que crece como un adulto. Esta situación los psicólogos la tienen súper incorporada y en eso hay factores biológicos presentes. Pero si llevamos esos mismos factores biológicos para revelar procesos psicológicos generales como la personalidad, cuesta un poco incorporar esta perspectiva biológica. También hay que tener presente que va de la mano con respecto a la pregunta que nos estamos haciendo.

 

  • Cuéntanos en qué trabajas actualmente

 

Yo soy psicóloga experimental. Investigo ciertos comportamientos de las relaciones cercanas e interpersonales y paralelamente estudio los celos como una protección de las relaciones interpersonales. Me he dedicado a otras emociones, pero finalmente lo que nunca he dejado de estudiar e investigar son los celos.

 

Empecé estudiando la diferencia sexual en los celos y una vez terminada mi tesis doctoral, comencé a hacerme preguntas de si los celos son una respuesta adaptativa que se encuentran desde el inicio de la vida cuando uno es niño,  pasando por las relaciones de amistad y en las relaciones de pareja.

  • ¿Cómo explicarías de una manera sencilla qué los celos tuvieron una función evolutiva en el pasado?

 

La función que tuvieron los celos en el pasado era de alguna forma mantener juntos a dos individuos que se quieren, que se necesitan, que dependen el uno del otro, esto a nivel infantil es más fácil de visualizar. De alguna forma el amor madre-hijo sería el inicio de esta respuesta y los celos de los niños generalmente se dan cuando la madre le da atención a otro individuo, entonces este es el punto de partida. Este mismo mecanismo que se encuentra en la relación madre-hijo sería el que funciona con los celos en las relaciones de pareja, dónde tú tienes una persona que está enamorada y en el caso de verse amenazada por un tercero los celos se activan.

  • ¿Cómo es que algo que nace de la protección, termina desencadenando conductas violentas en algunos casos hasta provocando la muerte de la pareja?

 

El error que se piensa cuando uno habla de los celos es que se le atribuyen características  patológicas y eso no tiene nada que ver con el estudio de los celos. Los celos desencadenan una respuesta en los niños de protestar o de buscar proximidad a la madre cuando ella está atendiendo a una tercera persona, no necesariamente es una reacción negativa, ya que permite recuperar la atención de la madre. Lo mismo se puede visualizar en las relaciones románticas, cuando alguien se pone celoso muchas veces pone una pequeña protesta, una respuesta muy sutil que sirve para recuperar la atención o la exclusividad del otro.

 

Ahora bien, cuando se habla de celos patológicos existe una respuesta desproporcionada. Muchas veces es agresiva. Por ejemplo, yo he estudiado la relación entre tipos de apego y celos concluyendo que las personas que poseen un apego ansioso, se caracterizan por tener una prevalencia de ansiedad en la personalidad, les cuesta mucho tener celos  reactivos que simplemente respondan a estas amenazas normales, sino que más bien tienen un elevado umbral de protesta a cualquier tipo de interacciones con un tercero, desencadenando problemas. Por este motivo, cuando hablamos de celos lamentablemente las personas se imaginan las patologías entorno a esta emoción y no es así. Soy la primera defensora de que es una emoción normal, que es esperable y se percibe desde la infancia.

 

Es interesante cuando converso con personas que trabajan en el área aplicada, como los psicólogos clínicos, saben que existen los celos normales en los niños y en las parejas, pero finalmente es una noción parcialmente incorporada del desarrollo humano. Si se incorporara desde una perspectiva evolucionaria pudiese ir más allá y verla como una explicación más ultima que subyacen a motivaciones que podrían explicar comportamientos más complejos.  Por ejemplo, hay aplicaciones de estos modelos para explicar las decisiones políticas. De esta manera la psicología en su práctica se vería beneficiada incorporando estos aspectos evolutivos en su disciplina.

 

  • ¿Cómo llegamos a este premio del IG Nobel?

 

Me invitaron a participar en este estudio intercultural, liderado por el  Dr. Watkins de UK que involucró a casi 3000 participantes de 13 países diferentes a través de seis continentes, incluyendo Chile. Específicamente, a los encuestados se les realizó una serie de preguntas sobre la frecuencia con que besaban a sus parejas y la importancia de este acto. Las conclusiones están en el artículo (https://www.nature.com/articles/s41598-019-43267-7) y fueron publicados en una revista de alto impacto donde se aprecia que la desigualdad de los ingresos en cada país puede predecir la frecuencia con que te besas con tu pareja.

 

  • ¿Cuál crees que es la importancia de este artículo para la ciencia en general?

 

Tiene algo genial que es estudiar los besos, es algo sumamente común y prácticamente nadie los estudia ni la frecuencia de estos. Si bien nosotros partimos con otra hipótesis  que iba a estar más relacionado con un indicador de salud. Terminamos explorando que existe una función vinculante y evaluadora del beso, en este caso no llegamos a la función específica, pero gracias a estos resultados tenemos una hipótesis predominante sobre su función. La relación que hay entre desigualdad económica y la frecuencia con la que besas a tu pareja. A mayor desigualdad, mayor frecuencia de besos (En Chile somos los más besadores). Este estudio nos da explicación de cómo las condiciones ambientales de alta competencia y escasez de recursos pueden tener una repercusión en conductas básicas como darse un beso. Esa relación es genial, normalmente uno no se pregunta esas cosas. De hecho las ve totalmente separadas o no relacionadas.

 

  • ¿Por qué sientes que causó extrañeza describir algo tan complejo como la desigualdad  con algo más simple como los besos? ¿ Sientes que hay una distancia entre relaciones interpersonales y complejidad económica? 

 

Yo creo que sí, antes de este paper realicé otro que también fue una colaboración internacional sobre la carga de patógenos que estaría presente en los países y el ser más conservador, lo cual evidentemente está relacionado con el desarrollo de cada país. En el caso de este trabajo, el beso es algo poco estudiado en la psicología y a la vez la psicología es una disciplina poco explorada en temas relacionados con complejidad económica. Por lo tanto, tenemos que pensar que muchos fenómenos deben estudiarse desde una mirada interdisciplinaria que es lo que entrega la psicología evolucionaria, ya que logra nutrirse de la neurociencia, antropología, psicología y economía, entre otras para dar respuestas a sus hipótesis. La aproximación interdisciplinaria tiene esa gracia, que logras explicar mejor los fenómenos, pero para ello debes cruzar a áreas que no son de tu especialidad y estudiar constantemente, para comprender bien los fenómenos que están más allá de tu disciplina.

Ana Maria Fernandez

Post Doctorado, Center for Evolutionary Psychology, UC Santa Barbara. Doctora en Psicología, Universidad de Chile. M. A. in Experimental Psychology, California State University, San Bernardino. B. A. in Psychology, University of Texas at Austin. Psicóloga (Universidad de Chile). Directora del Laboratorio de evolución y relaciones interpersonales (http://www.leri.cl)

La doctora Ana María Fernández dará una charla Nerd nite el dia 15 de octubre mas info en https://www.facebook.com/NerdNiteSCL

*Entrevista realizada por María Teresa Barbato, redacción por Eduardo Briseño.

*Auspiciada por Chaitún Lab

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